jueves, 25 de noviembre de 2010

· La Mañana: que no se nuble la esperanza


Richard Wilson  1713-1782
Lake Avernus and the Island of Capri  circa (1760)

Soneto 33                                                                                                    

 Más de una vez he visto, la luz de la mañana, 
acariciar las cumbres con ojo soberano,
besar su labio de oro el verdor de los campos,
dorando los arroyos con celestial alquimia.

Y permitir cubrir a las más ruines nubes,
con velo de tristeza, su rostro celestial,
y ocultar a este mundo su desolada cara,
marchando sin ser visto, deforme, hacia el ocaso. 


De igual forma brilló, mi rostro una mañana,
con triunfal lucidez, sobre mi tierna frente.
Mas ¡ay! que fue de mí, solamente una hora, 

la región de las nubes, lo escondió de mi vista. 

Sin embargo, por esto, no desdeña él mi amor,
que la luz de la mente, se vela como el sol.

William Shakespeare

Thomas Arne (1710-1778) - The Morning (Cantata)
Emma Kirkby soprano
The Parley of Instruments
dir. Roy Goodman

Evocaciones inglesas

4 comentarios:

airun dijo...

En la esperanza cabe lo bueno dentro de lo que no es tan bueno.

En este texto de Shakespeare tan solo una hora de la mañana aparece la luz del sol, como en nuestro entendimiento, pero aun así el autor comparte con aquel que hay momentos en que la lucidez desaparece de la mente como cuando las nubes tapan al ojo soberano y ésto se generaliza a todo ser viviente: quiere que un rayo de esperanza aparezca todas las mañanas en su vida; con eso nos conformaríamos todos.

Locuaz dijo...

La maravilla del arte de la poesía es expresar lo máximo con las mínimas palabras. Otros no tenemos más remedio que utilizar demasiadas palabras para expresar algo, y esto no hace más que acrecentar la inexactitud y la divagación estéril.

Esta mañana escuché en la radio que los países más avanzados se caracterizan porque en sus conferencias, en general, se hablaba poco y duraban lo estrictamente necesario. Aquí en España oyes a mucha gente que están encantadas de haberse conocido, hablar sin parar. Así nos va.

Chakespeare nos dice más. El momento en que el Sol brilla y es visible al amanecer es poco frecuente “Más de una vez he visto,...”. La claridad mental, la lucidez, es lo más escaso en el ser humano general-mente. La mayor parte del tiempo estamos con la nube puesta en la cabeza.

José Manuel Guerrero C. dijo...

Mágnifico libro el de los Sonetos del bardo inglés. Yo lo tengo, por ahí en una caja debe andar. Da mucho consuelo al alma sentir esos versos.

Locuaz "...los países más avanzados se caracterizan porque en sus conferencias, en general, se hablaba poco y duraban lo estrictamente necesario. "

Tiene escrito Ortega y Gasset en su "La Rebelión de las masas" que el inglés es un idimoma mercantil, lengua parida para los negocios.
Y para soñar, añado yo después de leer a Shakespeare.

Un saludo; y más entradas como estas, plis.

airun dijo...

La desolación del sol tras verse cubierto de las más ruínes nubes es una de las figuras literarias más descriptivas que he leído. Desolado sol, ruínes nubes...la tristeza provocada por la ruindad de cualquier hecho es una injusticia de lo más actual. Por ello el sol es a la lucidez como las nubes es a la mezquindad humana, aunque "la luz de la mente se vela como el sol" independientemente de la maldad que exista. Nadie somos perfectos y menos en los tiempos que corren.

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