sábado, 6 de febrero de 2010

· Ya se alargan los días


Ya se alargan los días como el eco del silbido de una suave cantinela. La luz no tiene prisa en desaparecer tras las tibias tardes de invierno. Conozco esta sensación y cuando se repite año tras año le doy la bienvenida como quien recibe a un pariente venido de lejos. Los aires que rolan haciendo girar a la veleta del tejadillo dirigen la flecha hacia el sol para anunciarnos el nacimiento de la primavera.

1 comentarios:

José Manuel Guerrero C. dijo...

Preciosa formar de pregonar que se acerca la primavera. Yo llevo una semana acompañado en el trabajo por un mirlo que recibe las mañanas a base de cantes que ya quisiera Pavaroti.

Publicar un comentario